La partitura de la coevolución se escribe en las islas de Hawái

2–3 minutos
Mosca Ormia ochracea
Esta mosca da más miedo de lo que parece 📷 Jpaur

🏝️ La intrincada red de las invasiones biológicas a menudo teje escenarios insólitos. Tal es el caso del grillo Teleogryllus oceanicus, originario de Australia y Oceanía, que arribó a Hawái presumiblemente como polizón en navíos del siglo XIX, o quizás durante las migraciones polinesias preeuropeas. Su historia se entrelazaría siglos después con la de Ormia ochracea, una mosca parasitoide norteamericana que también colonizó las islas. Este singular encuentro intercontinental, donde depredador y presa comparten ecosistema únicamente en el archipiélago hawaiano, ha desencadenado una fascinante carrera armamentista evolutiva 🤨

🪰 En esta historia, las moscas cumplen a la perfección el papel de parasitoides. Después de reproducirse, las moscas hembra surcan el aire buscando grillos machos. Sin ser conscientes del peligro que corren, dichos insectos cantan con la esperanza de atraer a las hembras de su propia especie. El problema es que su verduga también puede oír la canción. Cuando los encuentra, la mosca inserta un huevo en el cuerpo de la víctima que sufrirá el destino de ser devorado internamente por una larva 😨

Mosca Ormia ochracea y grillo Teleogryllus oceanicus.
La historia de estos insectos se ha entrelazado gracias a la globalización de las especies impulsada por los humanos 📷 Universidad de Denver

🦗 No obstante, la selección natural esculpió una contraestrategia. En Kauai y Oahu, muchos grillos machos comenzaron a portar una mutación, conocida como alas lisas, que silencia su canto. Este mimetismo sensorial, producto de la evolución convergente en islas separadas, planteaba un dilema darwiniano: al no poder cantar, los machos furtivos dependen de usurpar las llamadas de rivales aún sonoros, interceptando hembras que se les acercan. ¿Qué pasaría cuando ya no quede nadie para entonar las sonatas de amor? Este podría haber sido el fin de la aventura de estos grillos en tierras hawaianas, pero resulta que los engranajes de la evolución ya estaban de nuevo en marcha 🤫

🧬 Mientras en Kauai y Oahu los grillos silenciosos desafiaban su destino, en Molokai emergió una innovación acústica que redefinió el juego evolutivo. Aquí, algunas poblaciones de T. oceanicus desarrollaron cantos radicalmente distintos: no las clásicas estridulaciones, sino secuencias de ronroneos y traqueteos en frecuencias alteradas. Este repertorio, aunque atípico para la especie, demostró ser irresistible para las hembras locales. Además, esta nueva mutación ofrecía doble ventaja: confundía a O. ochracea y, simultáneamente, burlaba a los machos silenciosos que acechaban cerca de los cantores tradicionales 🎵

👂 Pero la tregua fue efímera. Una reciente investigación de la Universidad de Maryland ha revelado que las moscas han perfeccionado su sistema auditivo a una velocidad asombrosa. Al comparar poblaciones de Hawái y Florida mediante experimentos neurofisiológicos y de comportamiento, descubrieron que las primeras presentan un sistema auditivo más sensible que les permitía localizar mejor estos nuevos cantos. Gracias a esta contraadaptación, las moscas han invertido la efímera ventaja de los grillos. ¿Cuál será el siguiente paso? 🪰🪰🪰

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