Rompamos la ilusión de que los humanos estamos «aquí» y la Naturaleza «allí», muy lejos.

⛰️ Cuando hablamos sobre la Naturaleza, nuestro marco discursivo se llena de espejismos. Ya hemos comentado aquí algunos de ellos. Hoy es el turno de la dicotomía que nos presenta naturaleza y humanidad como cosas separadas.
🔥 Probablemente esta sea una de las ideas más antiguas de la humanidad. Podemos imaginar a nuestros antepasados reunidos alrededor de la seguridad de una hoguera, mientras que más allá de ese círculo el apetito de un cocodrilo se oculta bajo el agua o una higuera les ofrece suculentos higos. Fuera del grupo, la naturaleza era incomprensiblemente terrible y afable.
🏙️ Esta ilusión suele rebajarse al añadir coletillas del tipo “la naturaleza mantiene a la civilización humana”. Nuevamente, este enfoque tampoco es acertado porque sigue manteniendo un aquí y un allí.
👀 Si miramos con atención, podremos ver que no hay fronteras, ni siquiera una difusa línea en el suelo dibujada con tiza. Hay miles de ejemplos que lo demuestran.
🐦 Un simple paseo por la ciudad sirve para corroborarlo al observar las decenas de especies, tanto animales como plantas y otras formas de vida, que pugnan por sobrevivir en un entorno urbano. Si, aún así, seguís sintiendo la necesidad de fingir que existe nuestro mundo y su mundo, os sugiero buscar gorriones. El gorrión (Passer domesticus) está tan íntimamente ligado a los humanos que su existencia, o mejor dicho, la evolución de su especie, no puede entenderse sin acudir a la historia del Homo sapiens. ¿Es el gorrión parte de la naturaleza? ¿Ha dejado de serlo? Quizás, mientras picotean despreocupadamente en la acera, estas aves nos están invitando a abandonar esquemas erróneos.
🍊 Una mandarina también podría servirnos de ejemplo. En la mandarina del desayuno, una curiosa expresión de vida encapsulada en un recipiente naranja, oloroso y dulce, también nos encontramos con la biosfera. Los nutrientes contenidos en sus gajos servirán para que mi metabolismo siga en marcha. Esto es así porque tanto los mandarinos como los humanos somos organismos biológicos que compartimos la misma base bioquímica. Podemos ir más allá. El oxígeno que respiro, una parte del cual se usará para oxidar las moléculas energéticas de la mandarina, proviene de las criaturas fotosintéticas que pueblan la Tierra. El agua de esta fruta fue acaparada del ciclo hidrológico y la devolveré al mismo después de ir al baño.
🚜 La mandarina nos conecta con la agricultura que es, en última instancia, un ecosistema muy distorsionado, el cual funciona usando el mismo motor que el resto de ecosistemas: el flujo de materia y energía. Si ampliamos aún más el foco, contemplaremos que no existe actividad humana, ni siquiera la tecnológica, fuera de los ciclos biogeoquímicos.
🌊 Nadamos dentro de la biosfera. Estamos tratando, como dice el filósofo Timothy Morton, con un hiperobjeto que abarca todo el planeta (por eso no podemos verla en su totalidad, sólo sus fragmentos como los ecosistemas o las especies), opera a escalas geológicas de millones de años (imposibles de abarcar por la existencia humana) y tiene, además, una curiosa cualidad: es viscosa. La biosfera se pega a nuestra existencia. Nos conecta a través de una malla con millones de especies y procesos de la Tierra. En resumen, es un objeto del que no podemos salir. Incluso aunque nos fuéramos en un cohete al espacio, seguiríamos atados por el simple hecho de vivir. Somos biosfera.

🎙️🐉 ¿Os apetece un safari urbano? En este capítulo, nos adentramos en una ciudad para charlar con las palomas y seguir el rastro de la evolución.
👉 Escucha el episodio completo en las principales plataformas.
🗞️ Algunas historias interesantes de la semana pasada:

🦌🦴 ¿Por qué las hembras de reno tienen astas, a diferencia de otras ciervas? Un estudio publicado en Ecology and Evolution propone que funcionan como reserva posnatal de minerales. En el Ártico, los renos practican osteofagia, es decir, comen huesos para obtener calcio y fósforo. Esta investigación halló que, en zonas de cría de Alaska, casi el 90 % de las astas estaban mordisqueadas, sobre todo por renos, mientras que los huesos comunes eran roídos por carnívoros. Como las hembras pierden las astas poco después de parir, la ecóloga Madison Gaetano y sus colaboradores sugieren que podrían servir como suplemento clave durante la crianza.
🐟🌏 Descubren una nueva especie de pez subterráneo en India. Gitchak nakana es un pececito diminuto, sin ojos ni pigmento y que vive en un pozo subterráneo de Assam, al noreste de India. Este pez no solo es una nueva especie, sino también un nuevo género y es el primer pez que habita acuíferos de esa región. Su inusual cráneo, con el cerebro cubierto sólo por piel, lo distingue de todos sus parientes conocidos.
🪳🪵 Amor y un poquito de canibalismo. La cucaracha xilófila Salganea taiwanensis puede vivir hasta cinco años y forma parejas monógamas de por vida. Cuando macho y hembra deciden establecerse, se arrancan las alas y luego construyen un nido donde crían juntos. Después de roerse las alas mutuamente, la pareja atacará con fiereza a otras parejas e intrusos.
🦠☄️ Microbios que podrían viajar entre planetas. Un estudio de la Universidad Johns Hopkins sugiere que diminutas formas de vida podrían sobrevivir a un viaje espacial tras el impacto de un asteroide. En el laboratorio, el equipo puso a prueba la resistencia de la bacteria Deinococcus radiodurans simulando la presión del impacto, la expulsión de un asteroide desde Marte y las condiciones extremas asociadas al viaje. Sus resultados refuerzan la hipótesis de la litopanspermia, que plantea que microorganismos escondidos en escombros de impactos podrían saltar entre planetas e incluso llegar a la Tierra.
🌊🦠 El Mediterráneo se parece cada vez más al Caribe. Debido al cambio climático y las invasiones biológicas, el mar Mediterráneo se está tropicalizando. Es decir, cada vez es más común que en sus aguas se establezcan especies de zonas tropicales. Un reciente estudio ha descubierto que, en el Mediterráneo occidental, esta transformación también se refleja en el plancton calcificado, donde destacan cocolitóforos (microalgas) y foraminíferos (representantes del zooplancton).
🧊🌡️ La Antártida ha perdido en 30 años una superficie de hielo superior a la provincia de Granada. Un mapa exhaustivo del retroceso de los glaciares revela que, aunque el 77 % de la costa antártica permanece estable, las zonas vulnerables pierden hielo a un ritmo alarmante debido a la intrusión de agua oceánica templada.
🌊🌡️ El nivel del mar ha subido mucho más de lo estimado por los modelos científicos. Un metaanálisis de 385 investigaciones publicado en Nature revela que las proyecciones usadas durante años para evaluar la exposición costera presentan desviaciones importantes. La mayoría de los trabajos analizados se basan en cálculos derivados de datos satelitales que no incorporan condiciones oceánicas locales. Al compararlos con mediciones directas, los autores detectan diferencias significativas. El resultado apunta a una vulnerabilidad mayor para las poblaciones situadas en zonas bajas del litoral.
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Imagen de portada: ArchiPix.

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